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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://lacajanegra.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>lacajanegra</title><description/><link>https://lacajanegra.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 13:08:46 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Hacia la hibridaci&#xF3;n y m&#xE1;s all&#xE1;: el loco loco Dr. Moreau de las Galaxias</title><link>https://lacajanegra.blogia.com/2026/041601-hacia-la-hibridacion-y-mas-alla-el-loco-loco-dr-moreau-de-las-galaxias.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacajanegra.blogia.com/2026/041601-hacia-la-hibridacion-y-mas-alla-el-loco-loco-dr-moreau-de-las-galaxias.php</guid><description><![CDATA[<p>Unos extra&ntilde;os se&ntilde;ores calvos ataviados con chubasqueros negros y gafas de sol, que tienen <strong>cuatro brazos</strong> y duermen en una especie de <strong>armario-molde.</strong> Personas que son <strong>reducidas</strong> y transportadas en un peque&ntilde;o <em>neceser</em> de viaje oculto en el maletero de un coche, como si fueran contrabando humano. Mujeres vestidas con vaporosos <strong>saltos de cama</strong> expertas en artes marciales, o un teatro con bailarines vestidos de <strong>mariposas..</strong>. Estas son algunas de las maravillas que pueblan <em><strong>I Criminali della Galassia,</strong></em> pel&iacute;cula de ciencia ficci&oacute;n italiana de 1965. Poco se habla de ella, pero aqu&iacute; estamos para remediarlo.</p><p><em><strong>I Criminali della Galassia</strong></em> es un <em><strong>spaghetti sci-fi</strong></em> dirigido por el gran <strong>Antonio Margheriti,</strong> una de las glorias del cine de explotaci&oacute;n italiano y director de pel&iacute;culas de bajo presupuesto de g&eacute;neros varios, pero centrado sobre todo en el terror y el fant&aacute;stico.</p><p>En el caso que nos ocupa, se trata de una fantas&iacute;a cient&iacute;fica plagada de coloridas maquetas de ciudades futuristas y naves de juguete movidas por hilos, con dise&ntilde;os sacados directamente de la serie de animaci&oacute;n <strong>Los Supers&oacute;nicos</strong>. El bajo presupuesto llevado a su m&aacute;xima expresi&oacute;n.</p><p>Buena parte de la acci&oacute;n de <em><strong>I Criminali della Galassia</strong></em> transcurre en una estaci&oacute;n espacial con un gran parecido a una <strong>llanta de cami&oacute;n.</strong> All&iacute; nos encontramos con el brillante profesor <strong>Nurmi</strong> (Massimo Serato), el infaltable cient&iacute;fico loco entregado a extra&ntilde;os experimentos. Y tambi&eacute;n con el &ndash;no tan brillante, pero muy arrojado&ndash; comandante <strong>Mike Halstead</strong> (Tony Russel), autoridad al mando de la estaci&oacute;n espacial, y que, naturalmente, no simpatiza con los experimentos del profesor. Ciencia <em>versus</em> Fuerzas del Orden: la batalla perenne...</p><p>El profesor <strong>Nurmi,</strong> personaje clave en esta historia, es una mezcla de <strong>doctor Moreau</strong> y <strong>doctor Menguele,</strong> un cient&iacute;fico de vanguardia que lleva adelante unos extra&ntilde;os ensayos de bios&iacute;ntesis y de hibridaci&oacute;n humana, no en una isla, en este caso, sino en el mism&iacute;simo espacio exterior.</p><p>Hay tambi&eacute;n por el medio una extra&ntilde;a intriga policial: unas <strong>mujeres karatekas</strong> con vistosas pelucas y unos <strong>hombres de cuatro brazos</strong> con chubasqueros de pl&aacute;stico negro van por ah&iacute; secuestrando personas -a las que, por medio de una inyecci&oacute;n, reducen al tama&ntilde;o de mu&ntilde;equitos de pocos cent&iacute;metros- para trasladarlas al laboratorio de <strong>Nurmi,</strong> en donde servir&aacute;n como materia prima para sus experimentos de hibridaci&oacute;n.</p><p>Estas desapariciones acaban poniendo al comandante <strong>Mike Halstead,</strong> polic&iacute;a de la galaxia, sobre la pista de los proyectos de nuestro inescrupuloso cient&iacute;fico. Lo vemos en buena parte del metraje desplaz&aacute;ndose en su peque&ntilde;o cochecito de juguete detr&aacute;s de las mujeres karatekas y sus esbirros de cuatro brazos, tratando de entender de qu&eacute; va todo esto. Igual que nosotros.</p><p>Pero adem&aacute;s hay un tercer personaje en discordia: La teniente <strong>Conny Gomez</strong> (Lisa Gastoni), una mujer con car&aacute;cter, bella y caprichosa entrenadora f&iacute;sica de la estaci&oacute;n espacial y objeto de deseo del profesor <strong>Nurmi</strong>... aunque no en el sentido en que ustedes imaginan.&nbsp;</p><p>Porque aqu&iacute; viene la sorpresa definitiva: el m&aacute;ximo <strong>proyecto de hibridaci&oacute;n</strong> del genial, y un poco loco, profesor <strong>Nurmi</strong> es -y perdonen ustedes el <em><strong>spoiler</strong></em>- el de... <strong>&iexcl;hibridarse &eacute;l mismo con la atractiva teniente Connie Gomez!</strong></p><p>Y lo de "hibridarse" no lo decimos con doble sentido, sino de manera literal: Nuestro locuelo profesor pretende generar, a trav&eacute;s de sus inspiradas recetas de bios&iacute;ntesis, una especie de <strong>hermafrodita</strong> primordial, mitad <strong>Connie,</strong> mitad <strong>Nurmi.</strong> Una arriesgada propuesta de g&eacute;nero neutro... &iexcl;En una pel&iacute;cula de 1965! ah&iacute; es nada.</p><p>Pero, como era de esperar, cuando los cuerpos del brillante profesor <strong>Nurmi</strong> y la atractiva teniente <strong>Connie</strong> est&aacute;n ya en sendas camillas en el laboratorio, a punto de unirse para siempre en <strong>un superior engendro bisexual,</strong> aparece -c&oacute;mo no- el aguafiestas comandante <strong>Halstead</strong> y su cuadriculado concepto de la heteronormalidad vigente para echar por tierra -a pu&ntilde;etazo limpio- los maravillosos planes del profesor.</p><p>La escena final, tan gratuita como necesaria, es un <strong>ba&ntilde;o de sangre,</strong> pero literal: el laboratorio de <strong>Nurmi</strong> desaparece bajo toneladas de litros de sangre -o, m&aacute;s precisamente, plasma rojo- provenientes de sus tanques de hibridaci&oacute;n, una larga y espectacular secuencia en donde el director se dej&oacute; la mayor parte del presupuesto. Y mientras tanto, <strong>Mike</strong> y <strong>Connie,</strong> nuestros h&eacute;roes de la heteronormatividad, huyen por los pelos de la debacle, y lo festejan con un apasionado beso sobre el que se sobreimprime la palabra <strong>Fin.</strong></p><p>Desde este tan modesto como criterioso <em>blog</em> afirmamos, sin temor a exagerar, que <em><strong>I Criminali della Galassia</strong></em> es el mejor filme con dilemas hermafrod&iacute;ticos y hombres de cuatro brazos de toda la historia del cine. Ah&iacute; lo dejamos.</p><p>.</p>]]></description><pubDate>Thu, 16 Apr 2026 11:22:00 +0000</pubDate></item><item><title>De la poligamia al remoj&#xF3;n: delicias del sexo morm&#xF3;n</title><link>https://lacajanegra.blogia.com/2026/021001-de-la-poligamia-al-remojon-delicias-del-sexo-mormon.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacajanegra.blogia.com/2026/021001-de-la-poligamia-al-remojon-delicias-del-sexo-mormon.php</guid><description><![CDATA[<p>Si fu&eacute;ramos capaces de imaginar un posible <strong>Kamasutra Morm&oacute;n,</strong> nos encontrar&iacute;amos previsiblemente con un limitado n&uacute;mero de variantes. Pero sin duda destacar&iacute;a ah&iacute; una imaginativa pr&aacute;ctica por encima de cualquier otra: el llamado <em><strong>soaking bed.</strong></em></p><p>El <em><strong>soaking</strong></em> &mdash;que podr&iacute;amos traducir como <strong>"el remojo"</strong> o <strong>remoj&oacute;n</strong>&mdash; es, al parecer, un hallazgo de los j&oacute;venes estudiantes mormones del campus de la <strong>BYU,</strong> la universidad <strong>Brigham Young,</strong> la m&aacute;s importante casa de ense&ntilde;anza del estado morm&oacute;n de Utah.</p><p>Se cree que se invent&oacute; para eludir, sin llegar a contravenir, las rigurosas normas sobre sexualidad que impone el mormonismo a sus parroquianos.</p><p>Pero &iquest;c&oacute;mo llegaron los mormones a pasar del matrimonio plural (muy plural) de sus comienzos en el siglo XIX a la estricta dieta sexual de la actualidad? Es un misterio morm&oacute;n, uno de tantos, que intentaremos desentra&ntilde;ar a continuaci&oacute;n.</p><p><strong>Brigham Young,</strong> el gran profeta morm&oacute;n y sucesor de <strong>Joseph Smith,</strong> creador de esta religi&oacute;n netamente americana, tuvo al menos <strong>cincuenta y cinco esposas.</strong> Todo un har&eacute;n, desde luego, un ramillete de f&eacute;minas de muy variada condici&oacute;n (alguna muy llamativa, como <strong>Clarissa Decker,</strong> que contaba quince a&ntilde;os &mdash;trece, seg&uacute;n otras fuentes&mdash;, cuando se cas&oacute; con el profeta).</p><p>En una naci&oacute;n, los Estados Unidos de Am&eacute;rica, fundada por <strong>fan&aacute;ticos puritanos,</strong> esta liberalidad era una rareza extrema. La anomal&iacute;a se explica por la necesidad de poblar con la m&aacute;xima urgencia el salvaje territorio de Utah, futuro estado morm&oacute;n, que hab&iacute;a sido conquistado a sangre y fuego por los colonos del profeta (hay una serie del 2025, <em>American Primeval,</em> que ficcionaliza la hist&oacute;rica masacre de Mountain Meadow).</p><p>Efectivamente, los mormones llegaron a aquellas lejanas tierras huyendo de la persecuci&oacute;n religiosa. El propio Padre Fundador, <strong>Joseph Smith,</strong> fue asesinado antes de llegar a la tierra prometida. Cuando, a mediados del siglo XIX, a las &oacute;rdenes de su sucesor, el profeta <strong>Brigham Young,</strong> alcanzan por fin aquel distrito del lejano oeste y fundan su capital, <strong>Salt Lake City,</strong> surge la necesidad de poblar el territorio aceleradamente.</p><p>&iquest;C&oacute;mo hacerlo? Es el mism&iacute;simo Dios el que les proporciona el m&eacute;todo: <em><strong>"&iexcl;Multiplicaos!"</strong></em>, hab&iacute;a ordenado el Se&ntilde;or. Orden que los mormones siguieron con aritm&eacute;tico entusiasmo.</p><p>Porque para llevar a cabo tan ardua tarea no quedaba otra que entregarse al sexo con desenfrenado celo religioso: cada hombre deb&iacute;a pre&ntilde;ar a la mayor cantidad de mujeres en el menor espacio de tiempo posible. Este eficient&iacute;simo m&eacute;todo no es otro que la <strong>poligamia.</strong> Y <strong>Brigham Young,</strong> el gran profeta, fue quien dio el ejemplo acumulando el mayor n&uacute;mero de esposas que un cuerpo puede aguantar.</p><p>De m&aacute;s est&aacute; decir que el "matrimonio plural" era en una sola direcci&oacute;n: las mujeres solo pod&iacute;an tener un &uacute;nico marido. Porque una cosa es la <strong>poligamia</strong> y otra el <strong>libertinaje.</strong></p><p>Es as&iacute; que la des&eacute;rtica tierra de Utah se llen&oacute; de peque&ntilde;os mormones en un tiempo r&eacute;cord. Hasta que, al finalizar el siglo XIX, la presi&oacute;n del resto de los estados, y la necesidad del naciente estado morm&oacute;n de integrarse en la floreciente Uni&oacute;n, oblig&oacute; a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los &Uacute;ltimos D&iacute;as, nombre oficial del mormonismo, a abolir definitivamente la controvertida pr&aacute;ctica.</p><p>No sin resistencia, claro: muchos mormones mantuvieron su tradici&oacute;n pol&iacute;gama, su afici&oacute;n a las muchas esposas, su gusto por la variedad, su inclinaci&oacute;n a la cantidad, de una manera clandestina. E incluso hubo un peque&ntilde;o cisma, una escisi&oacute;n sectaria de un grupo de irreductibles que decidi&oacute; mantener viva su inclinaci&oacute;n al har&eacute;n, al margen de la iglesia oficial.</p><p>Desde entonces, las leyes de la comunidad no han sufrido pr&aacute;cticamente ninguna variaci&oacute;n: el sexo est&aacute; validado con fines reproductivos, pero solo despu&eacute;s del matrimonio (matrimonio ahora mon&oacute;gamo, recordemos). Lo que, evidentemente, en pleno siglo XXI plantea <strong>duros desaf&iacute;os entre la juventud mormona.</strong></p><p>Y es entonces que entra en juego el <strong>"remoj&oacute;n".</strong></p><p>La pr&aacute;ctica se difundi&oacute; como la p&oacute;lvora a partir de <strong>Tik Tok:</strong> unos j&oacute;venes mormones contaron all&iacute; la manera de apaciguar, en las habitaciones de los campus universitarios, la l&oacute;gica revoluci&oacute;n de sus hormonas mormonas, la forma de relacionarse sin contravenir la prohibici&oacute;n de mantener sexo fuera o antes del matrimonio.</p><p>La cosa consiste en que chico y chica se tumban en una cama &mdash;hasta aqu&iacute;, nada que objetar&mdash;, luego chico, encima de chica, deposita o m&aacute;s bien deja caer su cetro dentro del c&aacute;liz de chica, y permanecen as&iacute; <strong>sin moverse</strong>, en total quietud.</p><p>Es decir, no hay <strong>"empuje".</strong> El viejo mete-saca &mdash;la din&aacute;mica que define al sexo como tal&mdash; no se produce. No hay "actividad" sexual, por lo tanto, no hay sexo como tal a los ojos de Dios y de la f&iacute;sica.</p><p>Indiscutible, pero... &iquest;no es esto algo entre aburrido y desesperante? Tal vez, pero entonces entra aqu&iacute; en juego un <strong>mecanismo externo,</strong> en forma de una tercera persona &mdash;un amigo, un colega, un alma generosa&mdash;, que se sube a la misma cama y empieza a <strong>saltar.</strong> A dar saltos en el colch&oacute;n, a un ritmo repetido y constante...</p><p>De esta manera, con este tr&iacute;o a la mormona, no se cruza ninguna l&iacute;nea roja: la pareja en cuesti&oacute;n no ejecuta ninguna acci&oacute;n pecaminosa &mdash;el movimiento, ineludible, viene de fuera&mdash;, y en lo que respecta al tercer miembro del tr&iacute;o... &iquest;en qu&eacute; parte de los evangelios se proh&iacute;be <strong>saltar sobre un colch&oacute;n?</strong></p><p>Cuando estos videos se viralizaron en redes, no tardaron en aparecer portavoces oficiosos afirmando que aquello no era real, que era una broma, y que esas cosas no suced&iacute;an ni hab&iacute;an sucedido nunca. Pero cuando el r&iacute;o suena...</p><p>En todo caso, de m&aacute;s est&aacute; decir que desde este modesto blog estamos totalmente a favor del maravilloso <em><strong>soaking bed.</strong></em> &iquest;Extra&ntilde;a pr&aacute;ctica? puede ser, pero peores cosas se han visto en el &aacute;mbito de la innovaci&oacute;n en la moderna sexualidad.</p><p><br />.</p>]]></description><pubDate>Tue, 10 Feb 2026 13:12:00 +0000</pubDate></item><item><title>Vindicaci&#xF3;n del Cholet, o el desprop&#xF3;sito como una de las Bellas Artes</title><link>https://lacajanegra.blogia.com/2025/091401-vindicacion-del-cholet-o-el-desproposito-como-una-de-las-bellas-artes.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacajanegra.blogia.com/2025/091401-vindicacion-del-cholet-o-el-desproposito-como-una-de-las-bellas-artes.php</guid><description><![CDATA[<p>A m&aacute;s de cuatro mil metros de altura, y comunicada con la capital de Bolivia por modernos telef&eacute;ricos, se levanta una metr&oacute;polis de <strong>edificios lis&eacute;rgicos</strong> que parecen salidos de un mal sue&ntilde;o de <strong>Tim Burton.</strong></p><p>Hablamos de la localidad boliviana de <strong>El Alto.</strong> All&iacute; se levantan estas fant&aacute;sticas edificaciones de varias plantas &mdash;de las que se calcula que hay m&aacute;s de seiscientas&mdash; que se conocen como <strong>"cholets".</strong> Los <strong>cholets</strong> se caracterizan por sus fachadas que mezclan los dise&ntilde;os geom&eacute;tricos de los tradicionales textiles aymaras con la m&aacute;s desquiciada fantas&iacute;a tecnol&oacute;gica: un incre&iacute;ble encuentro de la artesan&iacute;a andina con la cultura pop, de la <strong>pachamama</strong> con la <strong>ciencia ficci&oacute;n.</strong></p><p>Espectaculares fachadas rojas, verdes, fucsias y amarillas. Y brillo, mucho brillo. Fachadas asim&eacute;tricas con ventanales oblicuos, como un <em>tetris</em> que no acaba de encajar. Fachadas que recrean a <em><strong>Optimus Prime</strong></em>, o a alg&uacute;n otro <em><strong>Transformer</strong></em> a punto de cambiar de configuraci&oacute;n. Que reproducen a personajes de Marvel como <em><strong>Iron Man,</strong></em> a iconos Pop como el <strong>Titanic,</strong> o que homenajean a un astro del f&uacute;tbol: <strong>&iquest;Simeone?,</strong> no, <strong>Lionel Messi.</strong></p><p>Pero &iquest;qui&eacute;n es el responsable de esta fantas&iacute;a incandescente? &iquest;qui&eacute;n es el Mago de esta Ciudad Esmeralda de los Andes bolivianos? Estamos hablando del que tal vez sea el mayor genio de la arquitectura de nuestro tiempo: <strong>Freddy Mamani.</strong></p><p>En realidad, el boliviano <strong>Mamani</strong> es ingeniero civil. Y ya sabemos que arquitectos e ingenieros son como Ca&iacute;n y Abel, como Liam y Noel Gallagher, como... bueno, que no se soportan. De ah&iacute; que en el <strong>Olimpo de los Arquitectos</strong> ni se les ocurrir&aacute; nunca admitir al bueno de <strong>Freddy</strong> como uno de los suyos.</p><p>Porque sucede que una colorida ornamentaci&oacute;n se convirti&oacute; en <strong>anatema</strong> desde que el austr&iacute;aco <strong>Adolf Loos,</strong> pope de la arquitectura, lanz&oacute; su m&aacute;xima <em><strong>"el ornamento es delito",</strong></em> que se acab&oacute; convirtiendo en el primer mandamiento, en la Tabla de la Ley de la arquitectura moderna. Desde entonces, disfrutamos de estos cubos blancos a los que por costumbre llamamos hogar.&nbsp;</p><p>Pero desde este modesto blog, siempre en contra de la sobriedad y la contenci&oacute;n, nos atrevemos a lanzar un grito de guerra: <strong>"&iexcl;Menos Loos y m&aacute;s Mamani!".</strong></p><p><strong>El Alto</strong> es un municipio boliviano construido a ras del cielo, a m&aacute;s de cuatro mil metros de altura, m&aacute;s arriba que la capital, <strong>La Paz.</strong> Naci&oacute; como un suburbio poblado por migrantes de las zonas rurales, en su gran mayor&iacute;a <strong>"cholos"</strong> (mestizos). Su paisaje urbano era gris, con polvorientas calles y m&oacute;dicas casitas bajas del color de la tierra... hasta que al comenzar el siglo aparecieron los <strong>cholets</strong> (nombre que mezcla <strong>"chalet"</strong> y <strong>"cholos"</strong>) y lo cambiaron todo.</p><p>Sucedi&oacute; que hubo una emergente burgues&iacute;a de origen aymara que amas&oacute; grandes fortunas en tiempo record, gracias al cultivo de la coca, al comercio, y tambi&eacute;n al contrabando. Estos nuevos potentados pronto quisieron tener casas a la medida de sus posibilidades de ostentaci&oacute;n: hab&iacute;an nacido los <strong>cholets.</strong></p><p>Y si los exteriores de los <strong>cholets</strong> son impresionantes, ya no digamos los alucinatorios interiores, capaces de hacer que <strong>Adolf Loos</strong> se est&eacute; revolviendo en su funcional sepulcro racionalista. <strong>Interiores caleidosc&oacute;picos</strong> con patrones abstractos que cubren toda la superficie, sobre todo en los grandes salones de la primera planta. Porque los <strong>cholets</strong> tienen su especial distribuci&oacute;n, funcional a su manera: local comercial en la planta baja, un impresionante sal&oacute;n de fiestas encima, luego plantas de almacenaje, y remat&aacute;ndolo todo, el chalet propiamente dicho, la vivienda de los acaudalados due&ntilde;os de casa.</p><p>Y en este punto debemos dar un salto a <strong>Las Vegas,</strong> la ciudad de fantas&iacute;a en el desierto de Nevada. El escritor <strong>Tom Wolfe</strong> dijo alguna vez que <strong>Las Vegas</strong> era <em>&ldquo;la &uacute;nica escuela arquitect&oacute;nica genuinamente 100% americana&rdquo;,</em> a base de gigantescas electrograf&iacute;as de coloridos neones: <em>"Las Vegas es la &uacute;nica ciudad del mundo cuyo horizonte no est&aacute; compuesto de edificios, como Nueva York, sino de letreros", </em>dijo,<em> "&iexcl;Pero qu&eacute; letreros! Se elevan. Giran, oscilan, se elevan en formas ante las cuales el vocabulario existente de la historia del arte es impotente."</em>&nbsp;</p><p>Pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os <strong>Las Vegas</strong> ha sido tomada por las grandes corporaciones de la industria del entretenimiento como la Disney, la MGM o la Warner, y poco a poco ha ido perdiendo su identidad arquitect&oacute;nica &uacute;nica.</p><p>Y entonces se produce el milagro: a principios de los 2000 la ciudad de <strong>El Alto,</strong> Bolivia, toma el relevo de la vanguardia edilicia en todo el continente americano, convirti&eacute;ndose as&iacute; &ndash;y siempre seg&uacute;n nuestro reconocidamente sesgado criterio&ndash; en <strong>Las Vegas del altiplano.</strong></p><p>Al igual que <strong>Las Vegas, El Alto</strong> tambi&eacute;n se edific&oacute;,como quien dice, "de la noche a la ma&ntilde;ana", en el medio de la nada: la ciudad tiene tan solo cuarenta a&ntilde;os, y ya cuenta con m&aacute;s de dos millones de habitantes. Tiene un centro poblado por un gigantesco mercado callejero, en donde se puede comprar desde excelente ropa de marca de imitaci&oacute;n, hasta <strong>fetos desecados de llama,</strong> indispensables para realizar <strong>embrujos.</strong> Porque <strong>El Alto</strong> es tambi&eacute;n un importante centro de hechicer&iacute;a y magia ritual. Sin contar que es adem&aacute;s una meca del deporte boliviano por excelencia, la <strong>lucha libre</strong> de <strong>cholitas:</strong> mujeres aymaras vestidas con su indumentaria tradicional, que replican arriba de un ring los complicados movimientos luch&iacute;sticos del <em><strong>wrestling</strong></em> americano.&nbsp;<span style="font-size: 1em;">Solo en un sitio as&iacute; pod&iacute;a florecer el genio singular de un <strong>Freddy Mamani.</strong></span></p><p>Y para terminar, mencionaremos un detalle idiosincr&aacute;tico que le aporta m&aacute;s identidad cultural a esta revolucionaria arquitectura andina: cada <strong>cholet</strong> conserva siempre uno de los muros exteriores con los <strong>ladrillos a la vista</strong>. &iquest;Por qu&eacute;? porque seg&uacute;n la ley, una construcci&oacute;n empieza a pagar los impuestos correspondientes... una vez que <strong>est&aacute; terminada.</strong></p><p>Lo dicho: <strong>&iexcl;Menos Loos y m&aacute;s Mamani!</strong></p><p>.</p>]]></description><pubDate>Sun, 14 Sep 2025 11:12:00 +0000</pubDate></item><item><title>Las Ladybirds, la banda m&#xE1;s irreverente de la historia del rock</title><link>https://lacajanegra.blogia.com/2025/072001-las-ladybirds-la-banda-mas-irreverente-de-la-historia-del-rock.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacajanegra.blogia.com/2025/072001-las-ladybirds-la-banda-mas-irreverente-de-la-historia-del-rock.php</guid><description><![CDATA[<p>Descaro, insolencia, desacato, impertinencia... la <strong>provocaci&oacute;n</strong> siempre estuvo a la orden del d&iacute;a en el ideario del mundillo del rock. Cuando pensamos en esto se nos viene a la mente nombres m&iacute;ticos como los <strong>Sex Pistols,</strong> los primeros en soltar una <strong>palabrota</strong> en una entrevista en los estudios de la BBC all&aacute; por los a&ntilde;os setenta. O, m&aacute;s atr&aacute;s en el tiempo, los escandalosos movimientos de pelvis de <strong>Elvis,</strong> del rey del rock.</p><p>Pero ninguna banda, ni de lejos, lleg&oacute; a las cuotas de descaro de un grupo de cinco chicas de Nueva Jersey llamadas <strong>The Ladybirds,</strong> una banda injustamente olvidada, y que queremos reivindicar aqu&iacute; por todo lo alto como <strong>la banda m&aacute;s irreverente de la historia del rock.</strong></p><p>Las <strong>Ladybirds</strong> se formaron en la costa este de los Estados Unidos en el a&ntilde;o 1966, en una &eacute;poca en la que la actitud m&aacute;s transgresora para una banda de rock era que los chicos llevaran el <strong>flequillo</strong> unos <strong>cent&iacute;metros m&aacute;s largo</strong> de lo considerado respetable. Pues bien, por entonces, nuestras cinco chicas &mdash;<strong>Robin Sherwood</strong> (voz y guitarra), <strong>Barbara Branch</strong> (guitarra), <strong>Lisa Lynn</strong> (bajo), <strong>Deborah Dayan</strong> (&oacute;rgano), <strong>Rosita Quintana</strong> (bater&iacute;a), y alternativamente <strong>Marcelle Mitchell</strong> (guitarra)&mdash; daban sus conciertos... en <strong><em>topless</em>,</strong> as&iacute;, <strong>con dos melones</strong> y sin despeinarse.</p><p>Las <strong>Ladybirds</strong> debutaron en clubes de Nueva Jersey, pero era tal el esc&aacute;ndalo que decidieron ir hacia el oeste, en busca de un ambiente m&aacute;s receptivo a su arte. Actuaron primero en Las Vegas, en el c&eacute;lebre hotel <strong>Aladdin,</strong> y luego recalaron en California. All&iacute; recorrieron todo el circuito de clubes, antros y tugurios de la noche (los <em>night-clubs</em> eran los &uacute;nicos establecimientos que se atrev&iacute;an a contar con ellas), hasta conseguir un contrato permanente para tocar tres veces por noche en el <strong>Tipsy Club,</strong> un cabaret de San Francisco.</p><p>Hay que decir que las chicas, en sus comienzos, no sab&iacute;an tocar, as&iacute; que hac&iacute;an la m&iacute;mica con los instrumentos sobre una pista pregrabada. Pero con el tiempo aprendieron, y ya en su etapa californiana tocaban y cantaban todo su repertorio. Repertorio que tampoco era original, sino una selecci&oacute;n de festivos <em>covers</em> de <em><strong>garage-rock</strong></em> del momento. Nada de esto, por descontado, lo mencionamos como un dem&eacute;rito de las <em><strong>Fav Fives,</strong></em> que causaban sensaci&oacute;n all&iacute; donde se presentaban.</p><p>Existe una &uacute;nica filmaci&oacute;n conocida de una de sus actuaciones: una escena de la pel&iacute;cula documental <strong>"El loco, loco mundo de Jayne Mansfield",</strong> de 1968, rodada en un antro de las afueras de Hollywood llamado <em><strong>Blue Bunny Club.</strong></em> Si es de todos conocido ese fen&oacute;meno llamado <strong><em>beatleman&iacute;a</em></strong> (ya sabes: chicas aullando y tir&aacute;ndose de los pelos durante las actuaciones de los de Liverpool), lo que podr&iacute;amos llamar la <em><strong>ladybirdman&iacute;a</strong></em> no se quedaba atr&aacute;s. En esa escena del documental vemos al p&uacute;blico (masculino) babear, poner los ojos en blanco y hacer movimientos espasm&oacute;dicos como si estuvieran al borde de una apoplej&iacute;a, mientras las chicas sacuden alegremente sus pechos y tocan sus instrumentos. En este punto podemos decir que Los Escarabajos (los <strong>Beatles</strong>) y las Mariquitas (las <strong>Ladybirds</strong>) compart&iacute;an <strong>el mismo poder de fascinaci&oacute;n.</strong></p><p>El vestuario de guerra de las <strong>Ladybirds</strong> era tambi&eacute;n ic&oacute;nico: unos diminutos vestiditos ajustados color plata abajo, y nada de nada arriba. Y all&iacute; resid&iacute;a la <strong>potencia transgresora</strong> de sus actuaciones: las protestas por su presencia "indecente, pecaminosa y obscena" nunca amainaron, como tampoco la afluencia cada vez mayor de p&uacute;blico masculino. Recordemos que, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, la exhibici&oacute;n de un pecho (&iexcl;uno solo!) durante su actuaci&oacute;n en la <em><strong>Superbowl</strong></em> (&iexcl;en 2004!), casi acaba con la carrera de <strong>Janet Jackson</strong>...&nbsp;</p><p>Aquello pas&oacute; a la historia como "la controversia del pecho" de <strong>Janet Jackson</strong>, y dej&oacute; patente el misterioso poder de desacato revolucionario de una teta al aire: desde las apariciones de protesta-guerrilla de las ucranianas <strong>Femen,</strong> hasta el movimiento neoyorquino de liberaci&oacute;n <em><strong>Free de Nipple,</strong></em> queda claro que los pechos femeninos son un arma de insurrecci&oacute;n masiva, incluso en el siglo XXI.</p><p>En fin, la carrera de nuestras admiradas <strong>Ladybirds</strong> acab&oacute; en 1970, despu&eacute;s de tres intensos a&ntilde;os, y en medio de un incomprensible olvido. Sin embargo, a partir de ellas hubo luego una oleada de bandas femeninas con las tetas al aire, en Estados Unidos, en Canad&aacute; y en el norte de Europa, que consigui&oacute; sobrevivir unos cuantos a&ntilde;os m&aacute;s, y preservar el legado. Por ejemplo, las <strong>Bare Ones,</strong> las <strong>Sweethearts</strong>, las <strong>Eight of a Kind,</strong> las <strong>Naughty Ladies</strong>, o las <strong>Hummingbirds</strong> (las colibr&iacute;es) una banda formada para reemplazar en el <strong>Tipsy Club</strong> a las <strong>Ladybirds,</strong> cuando estas sal&iacute;an de gira.</p><p>Existieron adem&aacute;s varias formaciones con el nombre de <strong>"Ladybirds"</strong>, algunas incluso que <strong>tocaban con ropa:</strong> es el caso de un tr&iacute;o brit&aacute;nico que actuaban con ese nombre en el popular <em><strong>Show de Benny Hill.</strong></em> Pero las m&aacute;s destacadas fueron una banda de Copenhague de cuatro chicas en <em>topless,</em> formada en 1968, y sin relaci&oacute;n con sus hom&oacute;logas americanas. Las <strong>Ladybirds</strong> danesas giraron por varios pa&iacute;ses n&oacute;rdicos y llegaron a ser teloneras de los <strong>Yardbirds,</strong> banda que luego se transformar&iacute;a en <strong>Led Zeppelin.</strong> Se podr&iacute;a pensar que en la muy liberal Europa del norte de fines de los sesenta estas <strong>Ladybirds</strong> danesas no causar&iacute;an el mismo esc&aacute;ndalo que las americanas, pero no. All&iacute; donde actuaban, generaban el mismo "clima disruptivo", por decirlo finamente, y levantaban las inevitables protestas de alguna autoridad religiosa...</p><p>La guitarrista de las <strong>Hummingbirds</strong> dec&iacute;a, en una entrevista, a finales de los sesenta: <em><strong>"Lo del topless es, por ahora, un truco maravilloso; pero, &iquest;qu&eacute; va a ser de nosotras cuando todas podamos ir por la calle con los pechos desnudos?".</strong></em> Desde 2025, solo le podemos desear que Dios le haya conservado la&nbsp;<span style="font-size: 1em;">inocencia.</span></p><p><span style="font-size: 1em;">.</span></p>]]></description><pubDate>Sun, 20 Jul 2025 15:14:00 +0000</pubDate></item><item><title>Supervillanos en el recuerdo: &#xA1;Estrella de Mar Hitler!</title><link>https://lacajanegra.blogia.com/2025/031701-supervillanos-en-el-recuerdo-estrella-de-mar-hitler-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacajanegra.blogia.com/2025/031701-supervillanos-en-el-recuerdo-estrella-de-mar-hitler-.php</guid><description><![CDATA[<p>Ahora que <strong>el nazismo es tendencia,</strong> tal vez sea el momento de rescatar de la memoria a un supervillano casi tan absurdo como <strong>Elon Musk.</strong> Nos referimos a... <strong>&iexcl;Starfish Hitler!</strong></p><p>Tan carism&aacute;tico personaje hace su rutilante aparici&oacute;n en la serie de televisi&oacute;n japonesa <em><strong>Kamen Rider X</strong></em> ("Motorista Enmascarado X") de 1974, serie que formaba parte del popular <em>Tokusatsu,</em> un g&eacute;nero de ficci&oacute;n japonesa que usaba abundantes efectos especiales para ilustrar sus fant&aacute;sticas historias.</p><p>Concretamente, la serie <em><strong>Kamen Rider X,</strong></em> de una sola temporada, form&oacute; parte de la extens&iacute;sima saga con diferentes <em>"Kamen Rider"</em>, motoristas enmascarados que luchan en el bando del Bien, para defender a Tokio y a toda la humanidad de las sucesivas oleadas de supermalvados que nos visitan.</p><p>Nuestro <em><strong>Kamen Rider X</strong></em> es <strong>Keisuke,</strong> un humano transformado en una especie de <em>cyborg</em> motorizado y con un casco-m&aacute;scara como de grillo o saltamontes (claramente hubiera sido mejor una m&aacute;scara de &aacute;guila, tigre o pantera, pero a los japoneses les gustan los grillos). El joven fue modificado por su padre cient&iacute;fico, con el fin de luchar contra las maquinaciones malignas de la malvada organizaci&oacute;n <strong>G.O.D.</strong> (Gobierno en la Oscuridad, en sus siglas en ingl&eacute;s), que lo que pretende es, como se puede adivinar, dominar el mundo a cualquier precio.</p><p><strong>G.O.D.</strong> intenta hacerse con los planos de un invento potencialmente peligroso, y para ello crea un grupo de villanos, que en cada episodio, y de a uno por vez, van llegando a Tokio para enfrentarse a <strong>Keisuke.</strong></p><p><strong>Starfish Hitler,</strong> nuestro supervillano de hoy, aparece concretamente en el episodio n&uacute;mero 26 de la serie, que lleva por t&iacute;tulo <strong>"El dictador del inframundo, &iexcl;Estrella de Mar Hitler!".</strong></p><p>En dicho episodio, <em><strong>Kamen Rider X,</strong></em> nuestro h&eacute;roe con m&aacute;scara de grillo, se enreda en una batalla mortal contra un impresionante antagonista que combina <strong>los poderes mortales de una estrella de mar</strong> &mdash;sean estos cuales sean&mdash; con la improbable destreza en las artes marciales del <em>F&uuml;hrer</em> del Tercer <em>Reich</em>, <strong>Adolf Hitler,</strong> con el que adem&aacute;s comparte cara. Tiene tambi&eacute;n el poder de arrojar estrellas de mar el&eacute;ctricas contra su oponente, y viene rodeado de un grupito de esbirros vestidos con el siniestro uniforme nazi.</p><p><strong>&iquest;Una estrella de mar antropomorfa con la cara del <em>F&uuml;hrer</em>?</strong> Para entender la g&eacute;nesis de tan extra&ntilde;o personaje, tenemos que tener en cuenta que el nombre en japon&eacute;s de <strong>Starfish Hitler</strong> &mdash;<em>Hitode Hittor&#257;</em>&mdash;, es una aliteraci&oacute;n, un juego de palabras, que le da sentido. Bueno, un poco de sentido, al menos.</p><p>La batalla final entre ambos titanes, muy animada, entre unos acantilados al borde del mar, incluye un intercambio de patadas voladoras, espadas explosivas, estrellas de mar arrojadizas y toda suerte de piruetas, para acabar finalmente con la destrucci&oacute;n de nuestro villano.</p><p>O m&aacute;s bien, y aqu&iacute; est&aacute; lo interesante, con el <strong>autosacrificio</strong> del villano: porque <strong>Starfish Hitler,</strong> al igual que su colega alem&aacute;n en el b&uacute;nker en 1945, cuando se huele que la batalla est&aacute; perdida y que vienen mal dadas, decide suicidarse: el villano demente se explota a s&iacute; mismo en medio de una vistosa humareda.</p><p>Y tal vez se dibuje aqu&iacute; un esperanzador patr&oacute;n en la conducta de todos los <strong>supervillanos nazis.</strong> Un patr&oacute;n que, de seguir la tendencia, nos librar&iacute;a en un futuro no muy lejano de los <strong>Trumps, Musks, Putines, Netanyahus, Mileis,</strong> y dem&aacute;s jinetes del apocalipsis del siglo XXI que nos est&aacute;n guiando alegremente hasta la boca sonriente del infierno.</p><p>Porque si todos nuestros l&iacute;deres dementes sintieran en alg&uacute;n momento la tentaci&oacute;n de ir al b&uacute;nker m&aacute;s pr&oacute;ximo a autoinfligirse en tiempo y forma un buen <strong>corchazo en la almendra,</strong> habr&iacute;amos dado con la manera m&aacute;s expeditiva de mejorar el mundo.</p><p>Por so&ntilde;ar, que no falte. No perdamos la esperanza que, seg&uacute;n dicen, es lo &uacute;ltimo que se pierde...</p><p><br />.</p>]]></description><pubDate>Mon, 17 Mar 2025 19:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>La utop&#xED;a de pl&#xE1;stico hinchable que se replic&#xF3; a s&#xED; misma</title><link>https://lacajanegra.blogia.com/2024/121001-la-utopia-de-plastico-hinchable-que-se-replico-a-si-misma.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacajanegra.blogia.com/2024/121001-la-utopia-de-plastico-hinchable-que-se-replico-a-si-misma.php</guid><description><![CDATA[<p>Antes de que <strong>Ibiza</strong> fuera una distop&iacute;a gobernada por <em>diy&eacute;is</em> de m&uacute;sica electr&oacute;nica, no era m&aacute;s que una tranquila isla en medio del mediterr&aacute;neo habitada por nativos y por algunos hippies que aterrizaban all&iacute; buscando atardeceres que la hierba que tra&iacute;an consigo ti&ntilde;iera de contrastantes colores complementarios.</p><p>Esta es historia conocida, forma parte del mito fundacional de la Ibiza moderna. Lo que tal vez no sea tan conocida es la ut&oacute;pica <strong>Ciudad Instant&aacute;nea</strong> hecha de <strong>aire y pl&aacute;stico</strong> que floreci&oacute; en una de sus playas durante un mes de octubre del a&ntilde;o 1971.</p><p>Ese oto&ntilde;o, un ej&eacute;rcito de j&oacute;venes armados con grapadoras tomaron la playa, en la cala del <strong>Port de Sant Miquel,</strong> y desplegaron all&iacute; lo que parec&iacute;a un gigantesco gusano pl&aacute;stico de colores psicod&eacute;licos: bandas rojas, amarillas y anaranjadas que, una vez fijadas con las miles y miles de grapas, comenzaron a hincharse por la acci&oacute;n de ventiladores estrat&eacute;gicamente ubicados en sus flancos, hasta que toda la estructura vermiforme fue tomando el aspecto de una extra&ntilde;a <strong>ciudad del futuro.</strong></p><p>Porque eso, justamente, era lo que era: una ciudad, la <strong>Instant City,</strong> levantada en unos pocos d&iacute;as por los propios j&oacute;venes que la iban a habitar durante un mes. Pasado este tiempo, la <strong>Ciudad Instant&aacute;nea</strong> se volver&iacute;a a evaporar sin dejar rastro, desapareciendo tan r&aacute;pidamente como se hab&iacute;a posado sobre la playa.</p><p>&iquest;Qu&eacute; era todo esto? En ese mes de octubre de 1971 se celebrar&iacute;a en Ibiza un <strong>congreso anual</strong> de dise&ntilde;o industrial: el cl&aacute;sico encuentro entre profesionales, con conferencias y debates sobre el tema en cuesti&oacute;n. Tanto los ponentes como los profesionales asistentes se alojar&iacute;an en hoteles anexos a las salas de conferencias, ubicados sobre los terrenos altos que bordeaban la costa. Pero alguien plante&oacute; la posibilidad de invitar, adem&aacute;s, a <strong>estudiantes de dise&ntilde;o:</strong> sangre joven para dinamizar el siempre aburrido congreso anual.</p><p>Se present&oacute; entonces el siguiente problema: &iquest;d&oacute;nde alojarlos? Porque se calculaba que podr&iacute;an llegar a la isla hasta unos veinte mil j&oacute;venes. La alternativa obvia era ubicar tiendas de campa&ntilde;a abajo, en la cala. Pero, despu&eacute;s de todo, era un congreso de dise&ntilde;o... &iquest;por qu&eacute; no innovar?</p><p>Y aqu&iacute; entran en acci&oacute;n unos estudiantes de arquitectura encabezados por <strong>Carlos Ferrater</strong> que, con el asesoramiento t&eacute;cnico del arquitecto <strong>Jos&eacute; Miguel Prada Poole,</strong> deciden hacer una ciudad ef&iacute;mera. La construcci&oacute;n deb&iacute;a ser tan ef&iacute;mera (apenas un mes) que, sumado al presupuesto del que dispon&iacute;an, y que era igual a cero, pronto hizo evidente que deb&iacute;a hacerse de <strong>aire.</strong> Una empresa de pl&aacute;sticos don&oacute; el otro material de la construcci&oacute;n: quince mil metros cuadrados de lonas de <strong>PVC.</strong> Y la mano de obra la pondr&iacute;an los propios habitantes de la <strong>Ciudad Instant&aacute;nea,</strong> que se har&iacute;a entonces de pl&aacute;stico hinchable, grapas y aire.<br />Y as&iacute; surgi&oacute;, como por arte de magia, <strong>Instant City:</strong> una serie de grandes t&uacute;neles y c&uacute;pulas de pl&aacute;stico hinchable interconectados, formando un laberinto que dispon&iacute;a de una larga avenida central, a la que se un&iacute;an las dependencias para dormir, y otras zonas comunes. El ingreso se hac&iacute;a por unos as&iacute; llamados "esf&iacute;nteres", aberturas de doble cierre que evitaban que se salga el aire. Los cientos de j&oacute;venes que acudieron de un mont&oacute;n de pa&iacute;ses se ocuparon, grapadora en mano, del proceso de construcci&oacute;n colaborativa, siguiendo un folleto con instrucciones elaborado por <strong>Prada Poole.</strong></p><p>Al poco de inaugurarse, los ponentes del congreso, alojados en los hoteles de arriba, empezaron a bajarse a la playa: la <strong>Ciudad Instant&aacute;nea</strong> promet&iacute;a mucho m&aacute;s ambiente y diversi&oacute;n. La experiencia comunitaria era total e inmersiva, hab&iacute;a novedosas sustancias en circulaci&oacute;n, y todo transcurr&iacute;a bajo la c&aacute;lida luz de los coloridos t&uacute;neles futuristas.</p><p>Pero las utop&iacute;as son como el horizonte: siempre est&aacute; <strong>un poco m&aacute;s all&aacute;.</strong> Cuando crees haber alcanzado una, se te escurre entre los dedos como la arena de la <strong>cala de Sant Miquel:</strong> pronto los habitantes de la ciudad, al fin y al cabo j&oacute;venes estudiantes de dise&ntilde;o industrial, acostumbrados a una disciplina racionalista, empezaron a poner normas de convivencia para que el enclave no se sumiera en el caos. Comenzaron a aparecer carteles y m&aacute;s carteles con normativas de horarios, recogida de residuos, instrucciones de ingreso, y todo tipo de recomendaciones, restricciones y edictos. La <strong>Ciudad Instant&aacute;nea</strong> se convirti&oacute; instant&aacute;neamente en un barrio residencial burgu&eacute;s lleno de prohibiciones.</p><p>Tanto, que un peque&ntilde;o grupo de rebeldes, entre los que se contaba el propio <strong>Ferrater</strong> &mdash;uno de los Padres Fundadores&mdash;, decidieron rescatar los pl&aacute;sticos sobrantes de la construcci&oacute;n original, y se alejaron unos kil&oacute;metros para fundar la <strong>Segunda Ciudad Instant&aacute;nea.</strong> Eso s&iacute;, mucho m&aacute;s modesta y precaria que la primera. All&iacute; intentar&iacute;an vivir <strong>la utop&iacute;a de la utop&iacute;a.</strong> Si la primera ciudad fue una formidable experiencia contracultural, la segunda ser&iacute;a recontracultural. Y si el congreso no hubiera acabado, sin duda un peque&ntilde;o grupo de ese segundo grupo no hubiera tardado en decidir que era necesario explorar una experiencia recontracontracultural levantando una <strong>tercer ciudad instant&aacute;nea.</strong> Y as&iacute; hasta el infinito.</p><p>Francamente, hubiera sido hermoso presenciar el proceso completo: cada uno de los cientos de moradores de la ciudad original, levantando <strong>su propio igl&uacute; de pl&aacute;stico</strong> hinchable, cada uno en trance de fundar la Rep&uacute;blica Independiente de su Casa, como si una epidemia de <a href="https://www.amazon.es/dp/B0D9C5V9T8" target="_blank">micronaciones</a> hubiera acabado tomando la isla.</p><p>Pero, acabado el congreso, el 20 de octubre de 1971 la <strong>Ciudad Instant&aacute;nea</strong> se desmont&oacute;. Una vez terminado el proceso de deshinchado, el <strong>PVC</strong> se troce&oacute;, y los campesinos y hortelanos de los alrededores se llevaron los trozos para proteger con ellos sus cultivos. M&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, las lonas de <strong>PVC</strong> de la muy ef&iacute;mera <strong>Instant City</strong> siguen all&iacute;, indestructibles, inalterables, ajenas al paso del tiempo, <strong>eternas.</strong> Para alegr&iacute;a de los arque&oacute;logos del futuro, suponemos.</p><p>.</p>]]></description><pubDate>Tue, 10 Dec 2024 12:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>Hasta el infinito y m&#xE1;s all&#xE1;. James Thomas Mangan y su pa&#xED;s interminable</title><link>https://lacajanegra.blogia.com/2024/071701-hasta-el-infinito-y-mas-alla-james-thomas-mangan-y-su-pais-interminable.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacajanegra.blogia.com/2024/071701-hasta-el-infinito-y-mas-alla-james-thomas-mangan-y-su-pais-interminable.php</guid><description><![CDATA[<p>Dice un conocido refr&aacute;n que el universo es ancho y ajeno. O lo era, al menos, hasta 1949. Porque en enero de ese a&ntilde;o un emprendedor llamado <strong>James Thomas Mangan</strong> fund&oacute; la <strong>Naci&oacute;n del Espacio Celeste,</strong> tambi&eacute;n conocida como <strong>Celestia:</strong> una naci&oacute;n que reclama como su territorio<strong> el universo entero,</strong> con la sola excepci&oacute;n del planeta Tierra.</p><p>Nacido en Chicago en 1896, <strong>James Thomas Mangan</strong> era un hombre voluminoso y expansivo, con una personalidad desbordante. Si hemos de creer en la veracidad de su autobiograf&iacute;a, fue un destacado relaciones p&uacute;blicas en una empresa de m&aacute;quinas de <em>vending,</em> ejerci&oacute; como publicista, escribi&oacute; m&aacute;s de veinte libros sobre los temas m&aacute;s diversos, compuso varias canciones y se consideraba a s&iacute; mismo <strong>el mejor cortador de c&eacute;sped</strong> de toda Am&eacute;rica.</p><p>Pero si por algo nuestro hombre ha pasado a la historia, es por fundar <strong>el pa&iacute;s m&aacute;s extenso y vac&iacute;o del universo.</strong> Se nombr&oacute; a s&iacute; mismo Primer Ministro de <strong>Celestia</strong>, porque no cre&iacute;a en el sistema democr&aacute;tico, y tambi&eacute;n porque era el &uacute;nico ciudadano de la nueva naci&oacute;n.</p><p>El 4 de enero de 1949, <strong>Mangan</strong> present&oacute; oficialmente la <strong>Carta de Declaraci&oacute;n de Celestia</strong> al registrador de Escrituras y T&iacute;tulos del condado de Cook, en Illinois. En ella declaraba que su patria era la entera extensi&oacute;n del cielo. El registrador se neg&oacute; en un principio a recibir la solicitud, pero luego de la intervenci&oacute;n de un fiscal del estado, la <strong>Carta de Celestia</strong> qued&oacute; debidamente registrada. Despu&eacute;s de todo, argument&oacute; el fiscal, el hecho de que se registrara la solicitud no supon&iacute;a aceptaci&oacute;n o reconocimiento ninguno de su contenido.</p><p>Sin embargo, aquel registro de su Carta de Declaraci&oacute;n represent&oacute; para <strong>Mangan</strong> un precedente fundamental para sus fines, porque pronto le salieron muchos competidores en la carrera por la posesi&oacute;n del espacio. En el mismo a&ntilde;o, un comerciante australiano, <strong>Leo Brandt,</strong> reclamaba tambi&eacute;n el espacio exterior, pero sin presentar ning&uacute;n documento que lo avale. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 1950, <strong>Charles Dickey,</strong> un sure&ntilde;o de Tennessee, present&oacute; una solicitud a la oficina de Registros reclamando &ldquo;la mitad sur&rdquo; de todo el espacio exterior, y reconociendo &ldquo;la mitad norte&rdquo; para <strong>Mangan.</strong> Otra reclamaci&oacute;n le lleg&oacute; desde Buenos Aires, en donde un tal <strong>Gustavo Saroka</strong>, argentino de origen ruso, afirmaba que a sus antepasados les hab&iacute;a concedido el Zar el usufructo de todo lo que existiera fuera de la Tierra, aunque no aclar&oacute; por qu&eacute; raz&oacute;n les hab&iacute;a sido concedido semejante privilegio.&nbsp;<span style="font-size: 1em;">En todos los casos <strong>Mangan</strong> recurri&oacute; a su registro de Cook, Illinois, para afirmar sus derechos.</span></p><p>M&aacute;s correosa fue la reclamaci&oacute;n de algunos propietarios de bienes ra&iacute;ces, que afirmaban que los terrenos que pose&iacute;an ten&iacute;an derecho de propiedad tambi&eacute;n &ldquo;hacia arriba&rdquo;, es decir que, por ejemplo, a un terreno de doscientos metros cuadrados sobre la Tierra, le corresponder&iacute;a una proyecci&oacute;n infinita de esa misma superficie hacia el espacio exterior. <strong>Mangan</strong> contraatac&oacute; con la Ley de Comercio A&eacute;reo de 1926, que pon&iacute;a fin a semejante pretensi&oacute;n.</p><p><strong>Mangan</strong> envi&oacute; despu&eacute;s cartas a los secretarios de estado de setenta y cuatro naciones, inform&aacute;ndoles sobre la existencia de la <strong>Naci&oacute;n del Espacio Celeste</strong> e invit&aacute;ndolos a dar a la nueva entidad el reconocimiento oficial que seg&uacute;n &eacute;l se merec&iacute;a. Y que nunca lleg&oacute;. Solicit&oacute; tambi&eacute;n formalmente la membres&iacute;a en las Naciones Unidas. Pero la Sede de la ONU ignor&oacute; esa y todas sus siguientes apelaciones. Un primer desaire para las pretensiones de nuestro hombre, que no ser&iacute;a el &uacute;nico ni el &uacute;ltimo, pero que de ninguna manera consigui&oacute; que cejara en su empe&ntilde;o.</p><p>En aquella <strong>Declaraci&oacute;n de la Naci&oacute;n del Espacio Celeste</strong> presentada en 1949, <strong>Mangan</strong> proclamaba que el uso de su espacio, sin permiso, quedaba prohibido p&uacute;blicamente <em>&ldquo;por cualquier cosa artificial, proyecto o actividad, no ordenada completamente por dise&ntilde;o natural o necesidad&rdquo;.</em> A lo largo de los a&ntilde;os, el representante de <strong>Celestia</strong> intentar&iacute;a en repetidas ocasiones hacer cumplir esta norma.</p><p>Pero justamente el 4 de octubre de 1957 los sovi&eacute;ticos lanzaron el <strong>Sputnik</strong>, en flagrante transgresi&oacute;n de las normas de su naci&oacute;n. <strong>Mangan</strong> exigi&oacute; que la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica retirara el objeto de su territorio. Su reclamaci&oacute;n, una vez m&aacute;s, no fue atendida. Paralelamente, la ONU estableci&oacute; un comit&eacute; para velar sobre los usos pac&iacute;ficos del espacio extraterrestre, y comenz&oacute; a elaborar leyes internacionales para su regulaci&oacute;n, para desespero de <strong>Mangan,</strong> que segu&iacute;a siendo ninguneado por todos.</p><p>A medida que la carrera espacial entre las dos potencias se empez&oacute; a acelerar, el Primer Representante de <strong>Celestia</strong> requiri&oacute; una y otra vez a los gobiernos sovi&eacute;tico y estadounidense, llegando a desplazarse hasta Washington, solo para comprobar que no era recibido.</p><p>Sin embargo, el rechazo que sent&iacute;a <strong>Mangan</strong> por la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica hizo que acabara tomando partido por los Estados Unidos: Finalmente otorg&oacute; su autorizaci&oacute;n, sin que nadie se la hubiese solicitado, para que los cohetes norteamericanos pudieran pasar por su territorio. Incluso lleg&oacute; a enviar a los astronautas de las misiones a la Luna un <strong>pasaporte de Celestia. John Glenn,</strong> el primer estadounidense en orbitar la Tierra, le agradeci&oacute; por carta el detalle.</p><p>En medio de la indiferencia general, <strong>James Thomas Mangan</strong> sigui&oacute; gestionando su casi infinita naci&oacute;n. A veces haciendo abuso de su autoridad &ndash;lleg&oacute; a declarar formalmente <strong>&ldquo;persona non grata en el espacio exterior&rdquo;</strong> a un polic&iacute;a por poner una multa de tr&aacute;fico a un pariente suyo&ndash;. Tambi&eacute;n acu&ntilde;&oacute; su propia moneda, el <strong>Celeston,</strong> que llevaba en una cara el perfil de su hija <strong>Ruth</strong>. Y enarbol&oacute;, siempre que tuvo la oportunidad, la bandera de <strong>Celestia</strong> (un campo azul, con un c&iacute;rculo blanco al centro que contiene el s&iacute;mbolo del <em>hashtag</em>, que tambi&eacute;n significa &ldquo;espacio&rdquo;). Luch&oacute; incansablemente por sus derechos a la <strong>Naci&oacute;n del Espacio Celeste</strong> hasta su fallecimiento, ocurrido el 14 de julio de 1970. Tras su muerte, sus descendientes, muchos de ellos adornados con t&iacute;tulos nobiliarios tales como <strong>Duque de la V&iacute;a L&aacute;ctea</strong> o <strong>Marqu&eacute;s de Marte,</strong> siguen en el intento de conservar viva la memoria de lo que fue la gloriosa <strong>Naci&oacute;n del Espacio Celeste,</strong> pero lo cierto es que a estas alturas las leyes internacionales en relaci&oacute;n al espacio exterior ya no parecen dejar lugar a m&aacute;s reclamaciones.</p><p>(Extracto del libro <a href="https://www.amazon.es/dp/B0D9C5V9T8" target="_blank">El sue&ntilde;o de la naci&oacute;n propia. Una historia de las Micronaciones</a>)<br /><br />.</p>]]></description><pubDate>Wed, 17 Jul 2024 10:01:00 +0000</pubDate></item><item><title>La isla de la bisnieta de Frankenstein, los zombies, las amazonas alien&#xED;genas, el perro, y todo lo dem&#xE1;s</title><link>https://lacajanegra.blogia.com/2023/120401-la-isla-de-la-bisnieta-de-frankenstein-los-zombies-las-amazonas-alienigenas-el-perro-y-todo-lo-demas.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacajanegra.blogia.com/2023/120401-la-isla-de-la-bisnieta-de-frankenstein-los-zombies-las-amazonas-alienigenas-el-perro-y-todo-lo-demas.php</guid><description><![CDATA[<p>Quien no haya o&iacute;do hablar de <strong>Jerry Warren</strong> tal vez siga pensando que <strong>Ed Wood jr.</strong> es el peor director de cine de la historia. Comentaremos aqu&iacute; hoy una de sus pel&iacute;culas para auparlo al pedestal que se merece, el de <strong>art&iacute;fice <em>number one</em> </strong>de filmes que de tan malos, son buen&iacute;simos.</p><p><strong>Warren</strong> se esforzaba por hacer pel&iacute;culas all&aacute; por los a&ntilde;os sesenta (tal vez la m&aacute;s conocida sea <em>The Wild world of Batwoman,</em> 1966), haciendo un <em>collage</em> a partir de ignotas pel&iacute;culas mexicanas o suecas, a las que re-montaba, cambiaba las voces y agregaba algunos minutos de metraje propio. Hasta que al finalizar la d&eacute;cada decidi&oacute; retirarse. Pero inesperadamente volvi&oacute; a la acci&oacute;n en 1981 para entregarnos su obra maestra: <strong>La isla de Frankenstein,</strong> una cinta que tiene el aspecto de haber sido rodada un par de d&eacute;cadas antes, por lo menos, y que <strong>Jerry Warren</strong> escribe, produce y dirige.</p><p>Como veremos, esta pel&iacute;cula lo tiene todo: <strong>monstruos, zombies, amazonas en bikini...</strong> Lo tiene todo, y todo maravillosamente mal. Intentaremos resumirla, aunque no sea tarea f&aacute;cil.</p><p>Cuatro intr&eacute;pidos rescatistas llegan a una misteriosa isla en globo (si, en globo. Aparentemente las &uacute;nicas im&aacute;genes gratuitas de archivo que encontr&oacute; <strong>Warren</strong>), buscando a los miembros de una tripulaci&oacute;n perdida. Llevan consigo a un perrito faldero llamado <strong>Melvin.</strong> Nuestros hombres exploran una caverna que encuentran cerca de la costa, y all&iacute; se les aparece, en el aire, una proyecci&oacute;n del actor <strong>John Carradine </strong>declamando una frase sin sentido (<em>&iexcl;Tendr&eacute;is el poder! &iexcl;el hilo dorado! &iexcl;El poder! &iexcl;El poder! &iexcl;El poder!</em>).</p><p>Claramente, la escenita con un ya anciano <strong>Carradine</strong> fue grabada mucho antes, en lo que parece el sal&oacute;n de su casa, y es la manera que encontr&oacute; <strong>Warren</strong> de incluir a una estrella como reclamo para su pel&iacute;cula con un elenco de ilustres desconocidos. La misma escena con la frase sin sentido se repetir&aacute; varias veces a lo largo del film, y pronto nos enteraremos de que <strong>Carradine</strong> es el mism&iacute;simo <strong>doctor Frankenstein,</strong> que nos habla desde <strong>el m&aacute;s all&aacute;.</strong></p><p>Luego nuestros h&eacute;roes se encuentran con una tribu de atractivas <strong>amazonas</strong> salvajes, vestidas con bikinis de <em>animal print,</em> y perfectamente peinadas y maquilladas. Las amazonas enseguida se encari&ntilde;an con los hombres, y todos <strong>acaban bailando</strong> en la aldea al ritmo de los tambores, y comparten un sugerente brebaje servido en una <strong>calavera</strong> con pajitas. El perro <strong>Melvin</strong> no consigue disimular su asombro al verse en medio de todo aquello, componiendo as&iacute; el &uacute;nico personaje con el que el espectador se puede identificar.</p><p>Pronto nos enteraremos de que las salvajes chicas en bikini que viven en esa aldea rodeada de calaveras son descendientes de una <strong>raza alien&iacute;gena.</strong> Eso explicar&iacute;a el hecho de que las chicas sean <strong>tel&eacute;patas</strong> (s&iacute;, porque adem&aacute;s son tel&eacute;patas).</p><p>Pero entonces aparecen unos hombres vestidos de negro, con gorritos de lana y gafas negras, intentando raptar a una de las chicas. Son parte de aquella tripulaci&oacute;n perdida, que por medio de un experimento han sido convertidos en una especie de <strong>zombis.</strong> Pero... &iquest;qui&eacute;n ha hecho esto? A eso vamos.</p><p>Nuestros muchachos descubren un <strong>laboratorio</strong> en alguna parte de la isla, y se encuentran con una mujer con una extra&ntilde;a peluca rubia: es la <strong>bisnieta del doctor Frankenstein,</strong> ni m&aacute;s ni menos. Ella es la responsable de crear a los <strong>zombis.</strong> Su laboratorio impresiona: tiene un par de camillas y una mesa en la que gira una <strong>caja de poliestireno pintada de rosa.</strong> Se escuchan <em>bips</em> y otros sonidos de actividad el&eacute;ctrica.</p><p>Semejante tecnolog&iacute;a avanzada fue proporcionada por los <strong>alien&iacute;genas</strong> que antiguamente poblaron la isla, seg&uacute;n nos explica la <strong>bisnieta de Frankenstein.</strong></p><p>All&iacute; est&aacute; tambi&eacute;n un anciano tendido en una camilla: es <strong>Von Helsing</strong> (si, "Von", no "Van"), que resulta ser <strong>el marido de la bisnieta de Frankenstein</strong> y, adem&aacute;s, el antiguo ayudante del doctor. Porque <strong>Von Helsing</strong> tiene, seg&uacute;n confiesa &eacute;l mismo, <strong>&iexcl;doscientos a&ntilde;os!</strong></p><p>En este punto nos enteramos que lo que planea la siniestra pareja es hacer que nuestros h&eacute;roes y las bellas <strong>amazonas prehist&oacute;ricas alien&iacute;genas</strong> se reproduzcan. &iquest;Por qu&eacute;? ni idea. El caso es que, explican, los <strong>zombies de gafas negras</strong> no sirven para tal fin, porque carecen de flujo sangu&iacute;neo y solo funcionan por energ&iacute;a ps&iacute;quica. &iquest;Y qu&eacute; significa esto? Ni idea.</p><p>El caso es que los <strong>zombies</strong> secuestran a una de las <strong>chicas prehist&oacute;ricas</strong> y la lleva al laboratorio: <strong>Von Helsing</strong> necesita una transfusi&oacute;n urgente para seguir viviendo. Los muchachos, que estaban el el poblado intentando construir una balsa de troncos, deciden rescatarla. Van hacia el laboratorio, en medio de la noche (todo el film es un festival de la discontinuidad), mientras la imagen de <strong>John Carradine</strong> vuelve a aparec&eacute;rseles en el aire (<em>&iexcl;Tendr&eacute;is el poder! &iexcl;el hilo dorado! &iexcl;El poder! &iexcl;El poder! &iexcl;El poder!</em>)...&nbsp;</p><p>Ya en el laboratorio se inicia una pelea entre los hombres, las <strong>amazonas</strong> y los <strong>zombies</strong> de gafas oscuras. La <strong>bisnieta de Frankenstein</strong> mueve los diales de una consola, y entonces vemos que afuera, desde el fondo de un lago, emerge la figura del <strong>monstruo de Frankenstein</strong> (&iexcl;justo cuando ya no record&aacute;bamos que la pel&iacute;cula iba de &eacute;l!).</p><p>El monstruo hace su entrada en el laboratorio y se planta en medio moviendo los brazos en c&iacute;rculo y gritando <em><strong>&iexcl;uugh!,</strong></em> mientras a su alrededor los otros contendientes ensayan patadas de <em>kung fu</em> sin mucho acierto, y el perro <strong>Melvin</strong> ladra.&nbsp;</p><p>La escena de la pelea es larga y confusa. Uno de los <strong>zombies</strong> roza con un palo de pl&aacute;stico a las chicas en bikini, y acto seguido les crecen <strong>dientes de vampiro.</strong> Luego les dispara con una especie de pistola l&aacute;ser &nbsp;y las flamantes <strong>vampiras</strong> se esfuman en medio de un <strong>resplandor rojo.</strong>&nbsp;Con gusto les har&iacute;a aqu&iacute; un <strong><em>spoiler, </em></strong>pero creo que en este momento me dorm&iacute; o me desmay&eacute;.</p><p>El caso es que al final los muchachos aparecen fuera de la isla y convencen a un comandante del ej&eacute;rcito de los Estados Unidos para volver all&iacute; con una brigada. Pero al desembarcar en la isla, no encuentran a nadie. Bueno, s&iacute;, al perro <strong>Melvin.</strong></p><p>Por suerte o por desgracia &ndash;aqu&iacute; depende de la sensibilidad de cada uno&ndash; <strong>La isla de Frankenstein</strong> se puede ver completa en <strong>YouTube.</strong> Eso s&iacute;, en ingl&eacute;s sin subt&iacute;tulos, pero qu&eacute; m&aacute;s da: con subt&iacute;tulos tampoco se entiende nada.</p><p>.</p>]]></description><pubDate>Mon, 04 Dec 2023 10:54:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
